Laolivan blog

DESAPARECIDA

 

Si, ya se. Hace una semana que no posteo nada y no tengo excusa. Porque todos los días todos tenemos una historia para contar. Ahora bien, no como excusa pero, si vale como explicación, les tengo que contar que la televisión es un trabajo inestable adonde todo el tiempo pasan cosas intensas y a mí,  en esta semana, me desconcetraron del blog.  Hay mucha gente de mierda saben.. Gente que a ustedes les parecen muy piolas y que se ocupan de tratar de joder a otros.

Pero hoy pasó algo que no tiene nada que ver con eso o tal vez un poco. Ustedes dirán.

Esta tarde salí con Silvia, mi profesora, a entrenar por los bosques de Palermo. Estabamos las dos enroscadas hablando de problemas, de gente rara que a uno le complica las cosas. Nos cruzamos a Dady Brieva y gente que disfrutaba del día que a las cinco de la tarde estaba pegando la vuelta.

En una de esas vueltas, en la salida de los botes, vimos a cinco nenitos tirados en la vereda durmiendo, rendidos al viento que soplaba fuerte hoy. Unas señoras finas se les acercaron con una botella de agua mineral y le ofrecieron para que tome el perrito que los acompañaba. Un delirio.

Nos lamentamos y seguimos caminando un poco mas hasta que nos miramos y dijimos “no da”. Nos llevamos a los nenes a Bom Fin, el bar del Paseo de la Infanta a tomar chocolate y medialunas. Dos gemelos de 12, una nena de 14, un chiquito de 9 que parecía de 6 y otro de 11. Charlamos, nos reímos, puteamos a unos guardas que los habían sacado del tren en movimiento. Los gemelos querian juntar la mesa y lavar los vasitos que la gente de Bom fin nos preparó con una solidaridad extraña por estos días. Nosotras nos moríamos de ternura. Nos sacamos las medias y se las dejamos como humilde donación porque se viene una noche fresca, nos dimos la mano y beso de amigos y quedamos de vernos mañana. Cuando nos saludamos le dije a Silvia que elonguemos un poco y los nenes empezaron a caminar por el pastito verde en dirección a Libertador.

El mas chiquito (que no debe pesar mas de 30 kilos) es morocho y tiene una mirada de esas que te entran derecho a algún lado del alma pero que de ninguna manera te pasan desapercibidas. Dura, intensa, dulce, sufrida o desconfiada o todo junto.. que se yo. 

Pasó al lado de un viejo medio cheto y el nene le extendió la mano como minutos antes había hecho conmigo. Un saludo de amigos, le dije en Bom Fin, pero el tipo agarró sus pesitas llenas de arena como protegiéndolas de una amenaza y les dijo chicos “No quiero problemas, vayanse de acá”.

Su profe los sacó como a moscas.

Nabos hay en todos lados, nos dijios con Silvia. 

Esos pibes que son duros porque no podrían sobrevivir si no lo fuesen, no son intocables, no son intratables, no son una amenaza.

Por Dios! son nenes pobres que no tienen una casa adonde ir a dormir y sobreviven como pueden. ¿Hace falta encima castigarlos con la indiferencia?. Ya se había hecho de noche cuando me llegué a casa.

La verdad que despues de conocer a los nenes me olvidé del rollo de la puta tele y me decidí a contarles esta historia del día y dejarles de regalo este video que me re cabe. Bacio. Prometo esta semana postear más seguido.

Septiembre 3, 2008 Publicado por juliaolivan | Uncategorized | | 13 comentarios